A GRANADA
Es cosa harto comprensible
que aún te lloriquee el moro
porque perder tal tesoro,
Granada, es cosa terrible.
Desde este café apacible
donde te escribo este verso
con tu pasado converso
y tu presente, ciudad;
eres hermosa en verdad:
flor donde lo uno es diverso.
Bien ha valido el esfuerzo
de viajar por conocerte,
valió la pena por verte
y obtener por tapa almuerzo.
No precisan de refuerzo
tus virtudes pues con nada
se iguala tu imaginada
tantas veces vocación
de ser poema y canción
entre tus calles, Granada.
A DAILYN
Yo quiero esa sabrosura
que tienes tú, ese donaire
conque disputas al aire
lo ligero en tu cintura.
Cuando se hable de cultura,
Dailyn, me quito el sombrero
por la paciencia y esmero
conque enseñas a bailar,
digo, despatonizar,
talento el tuyo primero.
Como reseña prefiero
decir maestra de danza
pero el título no alcanza
para expresar lo que quiero.
Se queda corto, prefiero
agregar que tu nobleza
es casi un rompecabeza
para quien tenga el placer
de conocer tal mujer,
ser humano, de una pieza.
A LOS MESSIFOBICOS
Dicen que Messi ha perdido
los que nunca algo ganaron,
al chanchullo se sumaron
de un egipcio malnacido;
al británico vencido
apoyaron con fervor
y ahora incluso, con ardor
esos, que a España tanto odian,
la veneran y la elogian
llamándola mal menor.
¿Qué provoca este rencor
gratuito, el ensañamiento
del mediocre virulento
en contra de un jugador?
Es casi conmovedor
ver la gente tan mezquina,
pero algo nos ilumina
del imbecil su pereza,
frente a la humana grandeza
que Lionel dio a la Argentina.
VERSITOS PARA UNA IDEA
De un sitio ya me han hablado
donde el arte culinario
trasciende de lo ordinario,
dejándote alucinado;
un restaurante montado
con chile y con mucha pasta.
Si el indicio no te basta
dígote el nombre: Italmex.
Has de volver otra vez,
bien vale lo que se gasta.
Un menú donde contrasta
lo italiano con lo azteca
será el concepto que trueca
rutina por una vasta
exploración entusiasta
del arte del buen comer,
mejor no pudiera ser
tan oportuna ocasión
de probar esta fusión
que no te querrás perder.
Con gusto podrás comer
apapachado a la mesa
un taco a la boloñesa,
pizza al pastor; puede ser
que spaghettis llegue a haber
carbonara y en nogada,
tallarines de enchilada,
un rigattone poblano
pozole napolitano
focaccia guacamolada.
Y por si esto fuera nada
o no te logra tentar
yo te aconsejo probar
ravioli charro de entrada,
la bruschetta entamalada,
el risotto jalisquero,
el fetucchini ranchero,
la lasagna chihuahuense...
¡Que al paladar recompense
tanto trabajo y esmero!
