A GRANADA
Es cosa harto comprensible
que aún te lloriquee el moro
porque perder tal tesoro,
Granada, es cosa terrible.
Desde este café apacible
donde te escribo este verso
con tu pasado converso
y tu presente, ciudad;
eres hermosa en verdad:
flor donde lo uno es diverso.
Bien ha valido el esfuerzo
de viajar por conocerte,
valió la pena por verte
y obtener por tapa almuerzo.
No precisan de refuerzo
tus virtudes pues con nada
se iguala tu imaginada
tantas veces vocación
de ser poema y canción
entre tus calles, Granada.
CONTRIBUCIÓN A UNA PARADOJA
Busca el hombre, en su ceguera,
a la madre que ha perdido;
la aprobación que ha tenido
de ella, en cada compañera.
La mujer, de igual manera,
busca al padre protector,
poderoso, valedor,
y de este trueque fantasma
el desencuentro se plasma
cual monumento al error.
No es desencuentro menor,
pues en el otro se busca
eso que no es, y se ofusca
la mente en tal pormenor.
Presumo ha de ser mejor
no procurar en la gente
una cosa diferente
de la que pueden brindar,
y comprender que, al amar,
debe estar limpia la mente.
QUIEN TE AMABA
Dices que ya yo no soy
ese a quien tú conociste,
que lamentas lo que diste
en un ayer que no es hoy,
dices más, pero no voy
ni siquiera a rebatirte;
si aún feliz te hace sentirte,
no te calles, ¡adelante!
Di que fui malo, arrogante,
que mi obsesión es herirte,
que forzado fue aquel irte
porque yo te aprisionaba,
que solo una opción quedaba
para evitar el morirte
de gris pena, o convertirte
en otra, que yo te ahogaba.
¿Supones que te extrañaba?
Dices bien, mucho he cambiado,
antes me hubiese afectado
mas ya no soy quien te amaba.
DE HEBE A CRONOS
Con aire de suficiencia
dísele Hebe al buen Cronos
merézcome yo los tronos
que sueño con apetencia;
no tengo mucha paciencia
para verte correr lento,
no me tiene muy contento
ver que avanzas de a poquito
sin progreso, despacito,
cual caracol soñoliento.
DE GERAS A CRONOS
Geras, viéndose cansado
le dice a Cronos sonriendo:
mi bienestar te encomiendo
mientras te veo apurado
pasar siempre por mi lado
sin detenerte un momento;
si pudieras ir más lento
feliz sin duda me harías,
déjame gozar los días
tanta prisa es un tormento.
SOBRE UN VERSO DE GUILLÉN
Camagüey, suave comarca
de pastores y sombreros,
mis recuerdos los primeros
—hasta donde el tiempo abarca—
de mi vida, te hablan; arca
eres tú de mi memoria
por salvar, y perentoria
conspiración de mis duelos:
tierra del sol, mis abuelos,
tus calles de luz e historia.
De tu agramontina gloria
nutriose mi fantasía;
tierra de sobria hidalguía
y nobleza tan notoria
que imprimió a su trayectoria
sello de impronta imborrable.
Evoco hoy tu rostro amable,
oh, comarca en que la vida
fue para mí una querida
ilusión buena y palpable.
EL MAR
Vuelve a mí aquella mañana
cuando mi abuela Cristina
llevome a ver la marina
extensión de nuestra Habana;
recuerdo el muro que hermana
su litoral con lo inmenso
de aquel azul tan intenso
que en la memoria se viste
de inefable; allí persiste,
como un magnífico lienzo.
De esa vez primera pienso
quedó mi vista cautiva
de alguna ola a deriva
donde el final da comienzo.
Del mar amante y propenso
a atlánticas lejanías,
testigo fue de los días
y habítame la mirada;
su inmensidad deslumbrada
vive en las pupilas mías.
DESTINO
Tal vez tengas que vivir
la vida para entenderlo,
sentirlo no es conocerlo
ni el escucharlo decir.
No te dejará mentir
la experiencia del camino
cuando atribuyas a un sino,
misterioso mas constante,
la verdad desconcertante:
nadie escapa a su destino.
De evadirse el peregrino
a los trazos de su suerte,
no los borra, mas convierte
en dictamen cristalino.
El regateo mezquino
no ha de subvertir la guía
ni sirve la rebeldía
ante un rumbo ya marcado,
pues lo que fue decretado
se revelará en su día.
Acepta, pues, sin porfía,
de su impronta la evidencia.
Las trampas de tu consciencia
tretas son, sin más valía;
ocultan a luz de día
este diseño divino;
él le da forma, imagino,
al pasado y porvenir,
al presente de existir
como rehén del destino.
Y NADA MÁS
Sostiene la rueca Cloto,
parca entre ellas distinguida.
Láquesis toma medida
sobre el hilo de ese roto
trayecto, por suerte ignoto,
hasta que Átropo, inflexible,
con tijera ineludible
a nuestra vida dé fin;
con tristeza de violín
toca un lamento inaudible.
Eco cruel de lo infalible
que nos reserva al final
la tríada más infernal
que imaginar es posible.
El tiempo, juez impasible,
no detiene su compás,
deja una huella detrás
mientras borra la memoria,
das un paso, ya es historia.
Como un soplo... y nada más.
UN MAL RECUERDO
Razón llevas al pensar
que olvidarte nunca pueda;
eres la llaga que queda,
purulenta en su callar.
¿Cómo se puede olvidar
quien miente más que respira,
quien con el aire conspira
por necedad y egoísmo?
Tu infinito narcisismo
más que razonar, delira.
No es odio, si bien se mira,
ni rencor lo que te guardo;
es la memoria de un cardo,
aquella funesta pira
donde la inocencia expira,
es comprender la maldad
de golpe, la falsedad;
es el miedo a tu legado,
es el corazón lastrado
por tu cinismo y ruindad.
Sin faltar a la verdad,
digo además lo más triste:
diré que mucho pudiste
vencer tanta mezquindad,
pero ya con cierta edad
uno es más lo que ha aprendido
que esa promesa que ha sido
alguna vez o al nacer.
Dejando vas de doler,
sin negar que hayas dolido.
SOBRE EL LUTO
Cada cual entiende el luto
de una manera distinta,
hay quien lo escribe con tinta
y otro en placer disoluto
lo diluye; hay quien tributo
al dios Baco ofrece fiel,
y habrá quien ronde la hiel
perpetuando su estertor.
Relativo es el dolor
absoluto es su arancel.
Nunca estarás en la piel
del otro para juzgar
cuán profundo es su penar
o ligero, pues aquel
o aquella son timonel
del navío que es su vida;
no eres Dios para su herida
dictaminar comparando
qué sentirías, pensando
desde tu propia medida.
CRÍTICA CONSTRUCTIVA
La izquierda está triste... ¿qué tendrá la izquierda?
¿Será acaso la conciencia de su propia mierda,
flagrante en lo ya obsceno de cada nueva grieta
entre eso que un día, ya lejano, soñó ser
y esto que es: ambición vinculante de poder,
repitiendo a la náusea una misma receta?
POEMA MINIMALISTA Y UNAPOLOGÉTICAMENTE VULGAR, EL CUAL, A PESAR DE SU SIMPLICIDAD —O, PRECISAMENTE, POR ELLA—, CAPTA EN SUS LÍNEAS LA ESENCIA DE LA CONDICIÓN HETEROSEXUAL MASCULINA. EN FIN...
De un coño venimos y a un coño volvemos.
SOBRE UN PROVERBIO AFRICANO
El hacha al final se olvida
de todo lo acontecido;
el corte se olvida, el ruido,
porque es su modo de vida;
cortar, cortar, y a medida
que más corta y sin que pierda
su filo, corta de izquierda,
corta a derecha, no tiene
memoria que le envenene
pero el árbol sí recuerda.
Revive mientras se acuerda
del tajo, o más bien remuere,
y siendo así, o como fuere,
es comprensible su lerda
aceptación. Si recuerda
el hacha del leñador,
todo el trauma de ese horror
(del cual el bosque es testigo)
volverá a habitar consigo
talándole en su interior.
A UN POETA
Si has llegado al final de una locura,
¿debo yo suponer que la siguiente
vislumbrarse ya pueda cual simiente
que se apresta a brotar y es tu criatura?
Si te has ido a ese punto de final
¿puedo yo suponer que en otro inicio
mal te guie la cordura al precipicio
donde tienten lo efimero y banal?
Si el adiós es más sana serendipia
que, pongamos, un Norte trastocado
(eufemismo de un sueño que principia)
le deseo a tu ingenio utopizado
nuevos cauces de fluir, y nuevas metas
bajo el signo que rija a los poetas.
ANAGNORISIS
Quizá la perspectiva de la muerte
ayude a comprender mejor la vida,
intuir que ya nos vamos de salida
al silencio interroga, y a lo inerte.
¿Quién sabe qué no vida nos aguarda
al cerrarse esa puerta, la postrera?
¿Es vivir solo un guion? ¿Quizá quimera?
¿O promesa que acaso se nos tarda?
¿Tal vez es que fue un sueño lo vivido
o vivimos un sueño trasquilado?
No es lo mismo —me digo—, pero igual,
revisito el camino transitado
y sonrío ante esa mueca del final,
rescatando un sentido en el olvido.
A DAILYN
Yo quiero esa sabrosura
que tienes tú, ese donaire
conque disputas al aire
lo ligero en tu cintura.
Cuando se hable de cultura,
Dailyn, me quito el sombrero
por la paciencia y esmero
conque enseñas a bailar,
digo, despatonizar,
talento el tuyo primero.
Como reseña prefiero
decir maestra de danza
pero el título no alcanza
para expresar lo que quiero.
Se queda corto, prefiero
agregar que tu nobleza
es casi un rompecabeza
para quien tenga el placer
de conocer tal mujer,
ser humano, de una pieza.
ESTA FOTO ES MI PRUEBA
(Eco de una obra de Duane Michals.)
Recuerdo haberte dado tantos besos
que el carmín de tus labios, en mi boca
se quedó retenido, como evoca
esta foto de dos... tontos posesos.
Quien nos viera pensara en ese instante:
"esos dos van a amarse ciertamente
mientras duren sus días". Mucha gente
se muere, soñando, amor semejante.
En esta hermosa foto te quedaste
posando junto a mí para un futuro.
Aquel futuro es hoy, y el hoy comprueba
que es más lo que te quiero, te aseguro.
Encuentro la evidencia, obtengo prueba
de que en verdad te amé, y que tú me amaste.
CONSEJO PARA LA TERCERA EDAD
Es un consejo muy sano
si la próstata se agranda,
aunque haya baja demanda,
hacer uso de la mano.
Algunos dirán que es vano
eyacular sin mujer,
pero mejor mantener
circulando que atascado
aquel tráfico llamado
primer indicio del ser.
Si para tal menester
no encontrares compañera
te aconsejo tu sincera
intención, dejarla ver:
"No busco el amor, mujer,
solo sentirme aliviado.
No se trata de pecado
humilde pido me ayude
porque yo solo no pude
darme el remedio indicado".
CONTRA TODA CERTIDUMBRE
Contra toda certidumbre
llevo el peso de un destino
sobre mis hombros; camino,
rehúyo la muchedumbre.
Entre lo oscuro y la lumbre
avanzo a tientas, buscando
no sé qué, pero voy dando
lo mejor de mí a la vida:
laberinto sin salida
que con mis pasos desando.
Y en este buscar hallando
o perdiendo, pues se implican,
las cosas se simplifican
segun me voy enterando;
la vida me va enseñando
a cada paso en su escuela,
con la bondad de una abuela
y de una madre el rigor,
que aquel que siembra una flor
siembra un pájaro que vuela.

No comments:
Post a Comment